
Goteo milimétrico que toma sentada en el banco verde del subsuelo del hospital.
La mitad de la ciudad sumergida en aguas saladas... el resto discutiendo en esquinas repletas de enfermos y de muertes.
El deseo de esa muerte jóven que solo aflora en el banco verde de la sala de espera del hospital.
Que después se sale a la calle y aún con el día, la humedad que se adhiere... con la gente que apura y discute, con los autos y con todo eso y mas, se quiere vivir por siempre y peor... con todo eso y la certeza de que en la calle nada termina... uno nunca termina.


1 comentario:
Llegué aquí vía el blog de Cris. De momento me parece muy bueno tu blogarte. Aunque pienso que volveré con más tiempo.
Lady-Pepa
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